El margen de la casa
Cómo leer un precio y cuánto pagás sin darte cuenta.
De precio a probabilidad
Un precio decimal P equivale a una probabilidad de 1 ÷ P. Un precio de 2,00 implica 50%; uno de 1,25, 80%.
El ejemplo
Un partido con estos precios: local 1,90, empate 3,40, visitante 4,20.
| Resultado | Precio | 1 ÷ precio | Sin margen |
|---|---|---|---|
| Local | 1,90 | 52,6% | 49,7% |
| Empate | 3,40 | 29,4% | 27,8% |
| Visitante | 4,20 | 23,8% | 22,5% |
| Total | 105,9% | 100% |
Las probabilidades suman 105,9%, cuando en la realidad suman 100%. Ese 5,9% extra es el margen de la casa: lo pagás en cada precio, ganes o pierdas.
Para sacarlo, se reparte el exceso. La forma más simple es dividir cada probabilidad por el total (columna "sin margen"). Hay métodos más finos (el que usamos le carga más margen a los resultados menos probables), pero la idea es la misma.
Por qué importa
Para que un pronóstico tenga valor, la probabilidad real tiene que ser mayor que 1 ÷ precio, no solo mayor que la probabilidad sin margen. El margen es la vara que hay que superar.
Por eso en DataGoal mostramos siempre dos números: la probabilidad del modelo y la del mercado sin margen. Un pronóstico de Valor es uno donde el modelo ve más chances que el mercado, con margen suficiente como para que el valor esperado sea positivo.
También explica por qué los precios muy bajos rinden poco: con 1,10, el margen se come casi toda la ganancia posible. Lo explicamos acá →